ACOMPAÑAMIENTO RELIGIOSO PARA VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
En INTERCESOR no solo no queremos ponerte barreras en el camino hacia tu bienestar, sino que queremos facilitarte cualquier tipo de herramienta, procedimiento o metodología con la que tú te sientas segura y en confianza y que sirva para mejorar tu estado de ánimo, reducir tus niveles de ansiedad, de estrés, tus sentimientos de ira, tristeza, frustración…
Durante siglos, las religiones han sido, y para muchas personas aún sigue siendo así, su salvavidas. Un “algo” intangible a lo que agarrarte, en lo que creer, con quien tu yo más íntimo puede conversar sin miedo a sentirse juzgado, desde el amor incondicional.
Por eso, ponemos a tu disposición este servicio de acompañamiento religioso, sin importar la fe que sea que practiques: cristianismo, judaísmo, hinduísmo, budismo, islam, sintoísmo… Incluso en sus variantes internas: cristianismo ortodoxo, evangelismo, protestantismo, etc.
LAS CREENCIAS RELIGIOSAS SON BENEFICIOSAS EN SITUACIONES DE DOLOR
El Doctor Carlos Valiente Barroso, director del Instituto Clínico y de Investigación Interdisciplinar en Neurociencias y profesor e investigador en el Centro Universitario Villanueva (Universidad Complutense de Madrid), en su artículo: «La religiosidad como factor promotor de salud y bienestar para un modelo multidisciplinar de atención psicogeriátrica”, analiza los resultados de diferentes estudios que tratan la relación entre la religión (sea cual sea esta) y el estado de salud de las personas (se centra en personas de edad avanzada). En estas monografías, se llega a conclusiones como que la tasa de mortalidad y morbilidad es inferior en personas que son creyentes; o que su recuperación física y mental tras intervenciones quirúrgicas es más rápida. Algunos tratados sobre salud mental y religión, coinciden en los beneficios de la segunda para la primera: las prácticas religiosas disminuyen los efectos del estrés y favorecen los sentimientos de bienestar y, además, aumentan los sentimientos de optimismo y esperanza. Si bien es cierto, tal y como se expresa el Dr. Valiente en este artículo, existen diferencias entre las prácticas de unas religiones u otras, aunque se coincide, en la mayoría de ellas, con esos beneficios que estamos mencionando.
Uno de los elementos que parecen favorecer esa mejoría en situaciones dolorosas o adversas, como son los casos de violencia machista en todas sus vertientes, es que la práctica de la fe mejora las relaciones interpersonales, acercándote y permitiéndote relacionarte con otras personas con las que compartes algo tan importante como son tus creencias. Esta “pertenencia” a un grupo puede servirte como sistema de apoyo ante la situación que estás padeciendo o que has padecido, sintiéndote acompañada.
Las personas creyentes, como decíamos antes, parecen ser más optimistas y tener más esperanza que las no creyentes (según los estudios realizados). Este hecho hace que enfrenten las situaciones negativas de manera diferente, probablemente incluso desde una aceptación de esta y la esperanza de que “todo pasa”. La toma de consciencia ante lo que se está viviendo o se ha vivido y el pensamiento positivo y optimista de que se puede salir de ello, son fundamentales a la hora de devolver tu vida a un estado más equilibrado, centrado y, sobre todo, sano y en paz.
Practiques la religión que practiques, en nuestra intención de mejorar tu situación emocional, psicológica y física, pondremos a tu disposición a guías espirituales que han sido formados por el equipo de INTERCESOR sobre violencia machista y que podrán ayudarte tanto desde el plano espiritual como desde el psicológico e, incluso, en el físico. Queremos que mejores tu autoestima, que te empoderes, que vuelvas a sentirte dueña de ti misma, a controlar tu vida y, si tu religión te ayuda, la consideramos la mejor de las opciones para ti.
Tus sesiones serán individuales, bajo la máxima confidencialildad, confianza y en un ambiente óptimo para tu mejora.
